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19 de marzo de 2014

Menores, edad mínima, redes sociales y responsabilidad de las empresas en Internet

Los límites de edad para el uso de Internet y redes sociales son una hipocresía. No pretenden la seguridad de nuestros niños, sino la protección de la responsabilidad de las empresas ante los posibles "malos" usos que realicen los más pequeños. Por experiencia propia he podido comprobar cómo la creación de condiciones de servicio, normas de privacidad, etc. de un sitio web busca los límites dentro de la protección del negocio. Algo similar a lo que se encontró Álvaro Cabo, autor del blog "Mi país a través de mis ojos", creado después de que le negaran la posibilidad de ser socio de la Biblioteca Nacional de España porque no tenía la edad mínima (16 años). Así, puedes tener tu cuenta en Tuenti (14 años) antes que ser socio de la Biblioteca.

¿Es coherente marcar una edad de acceso diferente para una red social según el país en el que se encuentre el usuario? Por ejemplo, en España o Corea del Sur necesitas tener 14 años para tener una cuenta de Facebook y 13 en Estados Unidos. Como el propio Facebook explica, este cambio es por cumplir con la norma "Para cumplir la legislación en Corea del Sur y en España, requerimos que los usuarios residentes en estos países tengan una edad mínima de 14 años para crear una cuenta".

Eso sí, hace dos semanas editaron la respuesta a la pregunta en su centro de ayuda "¿Qué edad debo tener para registrarme en Facebook?" y no refleja la misma respuesta.

Además, el año pasado decidieron que el contenido publicado por menores en la famosa red social también pudiera ser público para todos (hasta ahora el límite de la privacidad por los adolescentes permanecía entre amigos o amigos de amigos) ofreciendo más información a sus anunciantes.

En Twitter la edad mínima es 13 años (no menciona los 14 años en España), eso sí, no aparece en las Reglas de Twitter que facilitan la convivencia de los usuarios. Sin embargo, sí lo muestra en la Política de la Privacidad "Nuestros Servicios no se dirigen a personas menores de 13 años".
Por otro lado, en Google existen diversos límites de edad mínima para cada país (14 años en España y Corea del Sur, 16 años en Países Bajos y 13 en Estados y Unidos y otros países) y para cada servicio (18 años para aquellos que requieren cobros y pagos como Adwords, Adsense y Wallet).


Con todo, a pesar de que pocos adolescentes usan la mayor red social profesional, LinkedIn tiene unas normas específicas de privacidad para los perfiles de menores.

Aunque muchos sitios web poseen herramientas de denuncia de cuentas de menores de la edad permitida o sistemas de detección ¿es ese el camino? Que exista una edad legal no implica que se cumpla la ley. De hecho, en 2013, según un estudio de Advertising Standards Authority, "Un 42% de los niños se inscribe en las redes sociales afirmando ser mayor de edad". Como explicaba Enrique Dans, esto provoca distanciados discursos que influyen en la formación de nuestros futuros ciudadanos donde ayudamos a los niños a que transgredan las normas y a que tengan que ocultarlo y mentir a la empresa proveedora del servicio o a sus familias. 

Eso sí, en esto de la mentira, todavía me da más pavor, y esto da para otro post, seguir leyendo en la actualidad (en 2010 se lo podíamos oír al responsable de Comunicación de una red social) consejos a menores afirmando que no deben crear perfiles con su identidad real en Internet... entonces ¿cómo les enseñamos a identificar la mentira y a protegerse de las identidades falsas en la Red? ¿cómo les enseñamos a cuidar su identidad digital, así como su intimidad y diferenciarla del contenido publicable? ¿cómo hacerles mentir sobre su identidad si ya la hemos dado en nuestras redes sociales antes incluso de que hayan nacido?

Personalmente, no creo en normativas de edad, sino en la educación y acompañamiento de los pequeños para que realicen un buen uso de cualquier espacio conectado. Las oportunidades que nos brindan los medios sociales son enormes, pero, como todo, son herramientas para utilizar con un fin concreto. En ese fin, es en el que podemos educar, no en el medio. Esto rebaja los límites de la brecha digital, ya que tanto padres como educadores, o adultos en general, pueden formar a los niños en el buen uso, en el contenido compartido, en el respeto y la empatía... en los valores con los que ser un ciudadano digital más allá del "tito".

Así, la responsabilidad de las empresas tecnológicas debe ir encaminada por asegurar entornos, facilitar filtros de información, moderar espacios... es decir, generar herramientas tecnológicas apropiadas como proveedores de servicios de intercambio de contenido en el que conviven menores, como el ejemplo de la versión de YouTube para niños que conocíamos hoy (veremos su ejecución). 

Con todo, como ya comentamos en la Jornada Ateleus de 2012, la responsabilidad con los menores no solo afecta a las tecnológicas, sino a todas aquellas compañías que utilizan la Red y ponen al alcance de los menores todo su contenido. Y aquí, no solo las empresas que se comunican directamente con ellos, donde los medios de comunicación tiene mucho que decir. Por  exponerlo de un modo sencillo: vas andando por la calle. Te paras en un semáforo en rojo. No viene ningún coche. Al otro lado, un niño está esperando a que se ponga verde. Te mira. ¿Cruzas o esperas a que el semáforo cambie de color? Todos educamos y nos educamos en todo momento. 

¿Puedes aportar una mejora o sugerencia? Comenta en este blog, en @dianagonzalez o en cualquiera de los canales sociales :).

4 comentarios:

  1. ¡Me ha gustado tu post, Diana!
    Creo también que esas normativas son para proteger legalmente a la propia empresa, no a los usuarios ni, mucho menos, a los menores en los casos que mencionas.
    Todo apunta a que poco a poco se irán creando más leyes de seguridad relacionadas con la identidad y la seguridad digital. Para mí, la manera más rápida y sencilla para acabar con la mentira y los perfiles falsos en la red (no sólo de menores, sino en general) es corroborar los perfiles mediante DNI electrónico, firma digital o herramientas similares.
    Hasta hace poco tiempo, la red era 'jauja'. Poco a poco se van creando leyes regulando su uso y haciendo hincapié en la responsabilidad. La lógica creo que llevará inevitablemnete a este tipo de medidas.
    Si no voy a utilizar la herramienta (en este caso la red social) sin ningún fin ilícito, no me importará introducir entre mis datos personales mi DNI electrónico. Si el usuario es reticente, igual ahí hay que sospechar.
    Además, creo que esta medida facilitaría la creación de otras leyes relacionadas con el uso de datos personales por parte de las empresas y otros asuntos que andan todavía muy verdes, ya que toda la información en Internet sería más veraz.
    Las redes sociales (y otras tantas herramientas surgidas en los últimos años), para mí, están todavía en una época de adolescencia, descubriendo sus potencialidades y defectos. Poco a poco iremos asistiendo a su madurez. Esperemos que no se pierda el norte de cuál es su función: favorecer el contacto y la comunicación entre personas. Y que este salto hacia la adultez se haga desde el sentido común, la reponsabilidad y la ética. No hay que olvidar que detrás de todo lo que hay son personas.
    ¡Un abrazo y enhorabuena por tu blog!

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  2. ¡Gracias por el comentario Oscar!
    Totalmente de acuerdo y sobre todo con el último punto: Internet lo hacemos las personas... no es un ente superior que funciona con vida propia.

    Con el tema de los menores, hicieron un cambio en el DNI de menores, pero no sé qué incidencia tuvo http://cincodias.com/cincodias/2013/12/10/empresas/1386690018_072015.html ¿te suena?
    Como dices, la tecnología avanza antes que las leyes, por lo tanto la educación es lo que debe ir por delante :).
    ¡Un abrazo y gracias de nuevo!

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  3. Hola, lamentablemente como saben que no pueden ingresar menores a sitios para búsqueda de parejas adultas , los mismos menores se abren perfiles falsos en esos sitios .Obviamente que lo hacen de a varios, porque uno comienza y otro desbarra,por la groseria o por el discurso desencaminado, permitiendo que el tema de los mails y chats no siga por demasiado tiempo.Llegan hasta el delito de emplear fotos de otras personas, que se les envian confiadamente por mail, por lo general se dedican asiduamente a molestar a las mujeres y a enlazar esos, sus falsos perfiles .con cuentas de Facebook. Ademas, toman datos personales y documentos de personas que están por Internet para seguir con el timo . El hecho de que el sitio cobre para la permanencia de los usuarios, no les es un impedimento .Esta es la contracara de los menores de edad, que tienden a procurarse excitación molestando a los adultos para que les cuenten cosas intimas,su escasa experiencia no es excusa para que molesten a los demas y tampoco lo es el hecho que empleen documentación de personas adultas escondiéndose en el anonimato de Internet. Es una pena que les sucedan cosas horribles, lógicamente . Pero los menores no son los angeles que pensamos en su totalidad , algunos han perdido la nocion de lo que no deben hacer, no respetan demasiado .

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    1. Gracias por tu comentario. Sin duda, un punto de vista muy interesante que solo refuerza que el hecho de la normativa de edad no educa en el buen uso. Con todo, debemos reflexionar cómo lo usamos las personas adultas, ya que muchas veces ellos copias nuestras acciones... personas adultas también se registran como quién no son para contactar con otras personas adultas o menores. Mucho por hacer en todos los ámbitos, sin duda.
      ¡Un saludo!

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