Si buscas... encuentra

3 de mayo de 2015

Redes sociales anónimas ¿burbuja o exploración?

Esta semana se daba a conocer que Whisper, red social móvil de contenido anónimo, ha alcanzado los 10 millones de usuarios activos al mes.

Para utilizar Whisper solo necesitas descargar la aplicación para iOS o Android y comenzar a publicar contenido, a leer el de otros o incluso chatear con desconocidos.

Puedes hacer/leer confesiones en general o sobre relaciones de pareja, preguntas y respuestas anónimas o descubrir tatuajes secretos. Todo ello con un texto breve al que la propia aplicación sugiere una imagen de fondo, aunque también permite subir una propia. Los comentarios que puedes encontrar son tan universales como que adoras la comida o dormir y tan personales como la soledad que siente alguien.

Esta app de susurros parece estar enfocada a un público joven, ya que es posible filtrar información por la escuela o universidad a la que perteneces.

Whisper es solo una de las llamadas redes o apps secretas que el año pasado irrumpieron con fuerza y a las que debemos mirar como tendencia para comprender el uso social del internet que nos rodea. De hecho, alguna vez ya he comentado en el blog el uso que se está dando entre adolescentes de la red de preguntas y respuestas Ask. Esta web dispone de la posibilidad de no identificarse y, según algunos centros educativos, se ha detectado como un lugar frecuentado por los ciberacosadores escolares. Algo similar a lo ocurrido con Yik Yak en EE. UU., según La Vanguardia, una app anónima que permite compartir información y recibirla según la localización y que se ha popularizado entre los más jóvenes.



Otra red anónima, quizá más enfocada a un público adulto era Secret. Y digo era porque el pasado 29 de abril uno de sus creadores, David Byttow, anunció el cierre porque no representaba actualmente la visión con la que inició la empresa. Según informa en Medium, fue una red utilizada por más de 15 millones de personas y cree en el cierre ante el doble filo que supone el anonimato. Con todo, informa de que publicará la autopsia de la empresa para que otros puedan aprender de el trabajo que realizaron durante 16 meses (¡muchas gracias por compartir!). Además, anima a que el equipo que lo desarrolló pueda ser contratado.

Por otro lado, existen otras aplicaciones con algunas funcionalidades similares, como por ejemplo Rumr, la app de mensajería que permite chatear de manera anónima con tu grupo de amigos sin saber quién dice qué, ahora también disponible en España. Además, grandes como Facebook también buscan el modo de acercarse a esta tendencia y, ya en abril de 2014 se rumoreó con sus intenciones de comprar Secret.

Otras herramientas se inspiran en estas funcionalidades, como SecretlyMeet que permite crear una web temporal para compartir información que desaparece al cerrar el navegador. También existía Leak: una herramienta web que facilitaba enviar correos electrónicos anónimos y que, con una despedida similar a Secret cerró en septiembre del año pasado, según informó su fundador también en Medium.

Incluso surgen ideas creativas, como Exchange Secrets, un Tumblr que vi a través de Juan Boronat, que comparte secretos a través de pósit.

También, hace ya tres años nació Sea Bottles, quizá una de las primeras redes sociales específicamente anónima y no solo como una función más dentro de otra, eso sí, hoy también cerrada.

Parece que lo que en 2014 creció muchísimo no ha sido más que una burbuja de Internet: bien porque los usuarios no han acogido en masa estas aplicaciones, bien porque la visión real de lo que se pensaba como un espacio creativo y de libre expresión se ha convertido en otra cosa.

Hace unos meses surgieron dudas de si la privacidad es total o no en este tipo de redes. De hecho, un informe de The Guardian especulaba con que Whisper rastreaba la localización de los usuarios no solo a través de los servicios de geolocalización móvil, sino también a través de la IP, aunque la compañía lo desmintió. Sea así o no, como siempre comentamos, el anonimato completo y real en la Red es algo complejo y difícil de lograr por un usuario convencional sin conocimientos especializados (e incluso con ellos). Sin duda, algo que debemos dejar muy claro también a los peques que tengamos cerca.

En el uso de estas aplicaciones o medios sociales, como en cualquier otra, una norma fundamental que debemos tener en cuenta es la empatía. Y aquí siempre me acuerdo del botón Rethink que ideó Trisha Prabhu en la Google Science Fair 2014 :).

Es probable que surjan nuevas aplicaciones o redes sociales similares, con funcionalidades mejoradas o focalizadas en un sector concreto. ¿Para qué las usarías?

¿Puedes aportar una mejora o sugerencia? Comenta en este blog, en @dianagonzalez o en cualquiera de los canales sociales :).

1 comentario:

Gracias por comentar :)