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25 de octubre de 2015

Participación femenina de niñas y adolescentes en Internet. Post en Familia Digital de Movistar

Esta semana os traigo un post publicado en la web Familia Digital de Movistar con quien colaboro de manera mensual.

El tema que trato me preocupa y ocupa en la medida de mis posibilidades dentro de mi entorno, como es la igualdad y, en este caso, tecnológica. En un fin de semana en el que tres mujeres han perdido la vida a manos de sus parejas sumando ya 40 en lo que va de año, todavía es un tema más crucial. Por insignificante que parezca, tratar por igual a chicas y chicos en la tecnología e Internet, permite educar y aprender a que todas y todos somos iguales.



Es un tema complejo, con muchas visiones, por lo que estaré encantada de recibir todas las aportaciones que consideréis oportunas en formato de crítica, sugerencia, mejora... ¡Gracias!

Participación femenina de niñas y adolescentes en Internet

Hace unos días se conmemoró el Día Internacional de la Niña, este año, dedicado a El poder de las adolescentes: la visión para el 2030. En palabras del Secretario General de Naciones Unidas “los Objetivos de Desarrollo Sostenible, recientemente aprobados, incluyen, con sobrada razón, metas fundamentales para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas. Ofrecen una oportunidad para alcanzar un compromiso mundial que interrumpa la transmisión intergeneracional de la pobreza, la violencia, la exclusión y la discriminación, y haga realidad nuestra visión de una vida digna para todos”.

Esta visión incluye la necesaria alfabetización digital de la población femenina de manera igualitaria a la de la masculina, así como la no discriminación en el acceso a Internet y a la tecnología. Las teorías de participación ciudadana relacionan la posibilidad de conectarse a la Red con un incremento de la igualdad de oportunidades, sin embargo, incluso cuando el acceso se da de manera justa, no siempre existe un enfoque de género en el uso que le damos a la tecnología. Hasta la creación y diseño de la tecnología puede contener un enfoque discriminatorio, como podía denotar los iconos de Facebook que fueron cambiados en julio de este año equiparando los tamaños entre figuras masculinas y femeninas y situándolas en otro orden.

Como madres, padres, docentes o personas adultas que convivimos con niñas, niños y adolescentes tenemos la responsabilidad de tratar por igual a chicas que a chicos, de facilitar el acceso a la tecnología del mismo modo a unas que a otros y, algo que tiene muchos vértices, educar en igualdad tecnológica a ambos. Éste último, parece sencillo de conseguir, pero en ocasiones por desconocimiento o ideas preconcebidas no siempre lo hacemos. Chicas y chicos pueden utilizar del mismo modo la tecnología y la conectividad. Chicas y chicos pueden trabajar en profesiones tecnocientíficas sin ninguna diferencia, solo es necesario darles la oportunidad. Gracias a la educación en programación y robótica educativa que se inicia en muchas escuelas se alienta a niñas y niños la adquisición de competencias, conocimientos y habilidades digitales, algo que, sin duda, podemos hacer también desde el hogar. 
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Aprovecho para enlazar también la colaboración del mes de septiembre con motivo del nuevo curso:

Tecnología, bienvenida al nuevo curso. Una receta para el hogar


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10 de octubre de 2015

"Piensa antes de compartir", hipocresía y fotografías íntimas en la Red


Interesante e inteligente campaña a través de WhatsApp para sensibilizar a adolescentes y jóvenes sobre el contenido que comparten en medios sociales. Ha sido realizada por Socionautas (@socionautas), Asociación Española de Empresas y Usuarios de Social Media, y se centra en el claro y rotundo mensaje de pensar antes de compartir

Me encanta... es clara, directa y adaptada al medio y al público. Sin embargo, si bien es cierto que el mensaje clave en la Red es cuidarnos a nosotros mismos, en este tipo de acciones (y hablo en general, no de esta campaña) siempre echo en falta el otro lado, el de educar en respetar a los demás y su imagen si comparten algo personal contigo



Las situaciones en las que compartir una imagen (o un dato personal para entenderlo más ampliamente) pueden ser múltiples y variadas, desde un posible error hasta, por qué no, querer compartir una imagen dentro de una pareja, por ejemplo. ¿Acaso solo por tener una imagen tenemos derecho a reenviarla o subirla a otros espacios? Si ha sido un error, debemos respetarle y cuidarle, como nos gustaría que nos respetasen a nosotros. Si ha sido un envío consciente dentro del entorno de confianza de una relación ¿por qué traicionarlo después? Desde mi humilde opinión implica valores más dudosos romper lo que hay o hubo entre dos personas que realizar una fotografía íntima (si bien es cierto que también debemos formarnos y formar en entender qué son y cómo funcionan las relaciones de pareja y, más si cabe, a edades tempranas). 

Así, en este tema de las fotografías sexuales vivimos en un círculo cerrado de hipocresía en el que quien solicita las imágenes es quien critica que se las envíen... quién las alienta y chantajea, las publica en otros espacios citando negativamente a su protagonista... quien disfruta con ellas, niega haberlo hecho nunca... Incluso, por acercar el tema a un hecho mediático: somos capaces de valorar peor la grabación y envío de un vídeo erótico de una concejala que la infidelidad que delataba.

Todas y todos estamos cerca de este tema, todas y todos hemos cometido errores (¡yo la primera!), todas y todos debemos cuidarnos, pero también cuidar a los demás. Haz a los demás lo que quieras que te hagan a ti. Como en el caso de la violencia de género, donde el tema de las fotografías también suele estar presente sobre todo entre adolescentes y jóvenes, no pongamos solo la mirada en defendernos: hagámoslo también en no atacar.

ACTUALIZACIÓN
La campaña del ayuntamiento brasileño de Curitiba se centra en los daños psicológicos de compartir de forma pública imágenes sexuales explícitas sin consentimiento (en marketingdirecto.com):
"Del archivo enviado a la recepción de insultos"

"De una imagen inocente a etiquetarle culpabilizándole"

"De una conversación privada a la exposición pública"



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